Este fin de semana tuve la ocasión de acudir, una vez más, a la tercera edición de la WordCamp Cantabria. No quiero escribir una entrada en relación a lo bien que ha estado el congreso o a cuánto he disfrutado de los ponentes, las charlas y el ambiente. En su lugar, me gustaría hacer una pequeña reflexión en la que refleje cómo este evento no requiere una pasión incondicional por WordPress, ni mucho menos.

¿Te vienes a la WordCamp?

“No, no me interesa WordPress”. Es lo que me han respondido, generalmente, las personas a las que preguntaba si se se animaban a venir al congreso. A mi me pasa un poco de lo mismo. Últimamente, mis proyectos no incluyen desarrollos hechos en WordPress como base; sigo manteniendo un par de sitios, pero no me causa el mismo interés que antiguamente. No obstante, no creo que sirva de excusa; un evento de este calibre siempre tiene algo que ofrecer, aunque no uses WordPress.

Como ejemplo, pondría la genial charla de Juan Hernando, donde nos habló acerca de la productividad, qué cosas le funcionan a él y de qué manera puedes organizar una serie de sencillas rutinas y herramientas para ser mucho más eficiente en tu día a día.

También hablaría de Ana Cirujano que ,con su ponencia Tipografía responsive: maqueta textos para todos los dispositivos nos describió por qué la tipografía es fundamental para nuestras webs, además de aclararnos cómo combinar, contrastar y hacer un buen uso de las fuentes en un contexto digital, siempre teniendo en cuenta que quien lee contenido ha de hacerlo de una forma fluida y cómoda (   rules 😁).

Por último, pero no por ello menos importante, haría mención a la charla de Darío B.F. El no futuro de CSS – Layouts con Grid). En esta ponencia, se hizo un pequeño recorrido por la nueva especificación de CSS Grid. Se mostró cómo esta herramienta está cada vez más presente en nuestros navegadores y que, además, ofrece una abanico de posibilidades a la hora de componer nuestro layout de una manera rápida y sencilla.

Más que un congreso

El formato ameno de las charlas, el tiempo que hay para desayuno, comida y merienda o, incluso, el turno de preguntas favorecen la comunicación entre todos los asistentes. Creo que, antes de poner cualquier excusa, daría una oportunidad al evento y dejaría de lado los prejuicios. Yo desde luego no faltaré a mi cita de la WordCamp el año que viene.